Sara la rompió: Parks no encontró respuesta
Tiempo de lectura: 3 minutosSara Bejlek venció 6-4, 6-3 a Alycia Parks en el GDL Open 2026 y avanzó a cuartos de final con velocidad, presión al resto y cuatro rompimientos.
Alycia Parks empezó a verse desesperada mucho antes de que el marcador terminara de contar la historia. Entre puntos, la sensación desde la cancha era clara: algo no terminaba de acomodarse. El saque no fluía, los intercambios se le hacían largos y, por momentos, hasta daban ganas de preguntar: ¿dónde está el coach?
Del otro lado estaba Sara Bejlek, tercera preclasificada del GDL Open, jugando con una tranquilidad que contrastaba con la tensión de la estadounidense. La checa terminó imponiéndose 6-4 y 6-3 para avanzar a los cuartos de final en Guadalajara, pero más que una victoria cómoda, el partido fue una demostración de paciencia, velocidad y de saber exactamente cuándo apretar.


Bejlek, número 28 del mundo, se movía rápido y llegaba a pelotas que obligaban a Parks a pegar una vez más. Con tantito más, parecía que Sara hasta podía pasar algunas devoluciones por encima de la red cuando ya se sentían perdidas. Parks, que jugó con cintas de kinesiotape sobre el hombro derecho, nunca terminó de encontrar la soltura habitual de su juego de potencia.
Y eso se empezó a notar en el servicio. En el primer set, Bejlek rompió en dos ocasiones y fue empujando a Parks a jugar cada vez más incómoda. La estadounidense cedió su saque en el tercer game y volvió a hacerlo en el séptimo. Sara se mantuvo firme y encontró el momento para cerrar el parcial 6-4.
Desde la grada también se sentía distinto al día anterior. No estaba haciendo ese sol horrible que volvió pesados otros partidos y el ritmo se podía seguir con más calma. Hasta que de pronto ya no hubo calma: ufff, qué buen break point de Sara a Alycia. Bejlek se metió de lleno en los juegos de servicio de Parks y cada oportunidad de quiebre empezó a pesar más.
Parks todavía tuvo momentos en los que recordó por qué su potencia puede cambiar un punto en segundos. En uno de los intercambios mandó una pelota durísima a la base, profunda, de esas que parecían imposibles de contestar. Ni de pedo Sara iba a poder llegar. Y, aun así, la sensación general del partido era que esos golpes aparecían aislados, mientras Bejlek construía punto tras punto.
La segunda manga comenzó más pareja. Parks consiguió sostenerse hasta el 3-3, pero ahí el partido se le fue de las manos. Perdió su servicio en sus dos turnos posteriores y Bejlek no dejó pasar la oportunidad. La checa terminó aprovechando cuatro de ocho puntos de quiebre durante el encuentro, mientras Parks acumuló ocho dobles faltas y apenas colocó el 48 por ciento de sus primeros servicios.
Ese problema con el saque terminó siendo decisivo. Parks conectó cinco aces, pero nunca logró convertirlos en una sensación de control. Cada vez que parecía poder recuperar el ritmo, Bejlek volvía a meter una devolución, a alargar el intercambio o a obligarla a jugar una pelota extra.
Y el cierre llegó casi sin avisar. Apenitas parecía que uno podía salirse un momento del estadio y ya había terminado el primer set. Después pasó algo parecido con el partido: Sara aceleró, Parks dejó de encontrar respuestas y el marcador se cerró 6-3.
Después del encuentro, Bejlek explicó que intentó concentrarse únicamente en su juego, seguir luchando y esperar el momento correcto para cerrar. También reconoció que el buen inicio de su temporada le ha dado más confianza y que ahora cree más en el proceso que ha venido construyendo.
La checa llegó así a 21 victorias en 2026, una campaña en la que ya levantó el título del WTA 500 de Abu Dhabi y en la que busca seguir sumando. En Guadalajara, su siguiente rival será la española Cristina Bucsa, en un duelo por un lugar en las semifinales.
Contra Parks, al menos, la sensación quedó resumida en una frase: Sara la rompió. Y cuando Alycia quiso reaccionar, ya era demasiado tarde.