Liudmila Samsonova
Liudmila Samsonova rompe la concentración de Jacquemot y avanza en GDLOpen
Tiempo de lectura: 3 minutosLiudmila Samsonova venció 7-6 (6), 6-2 a Elsa Jacquemot en el Guadalajara Open 2026 tras remontar tres puntos para set en una primera manga marcada por la tensión.
Elsa Jacquemot tiene una mirada que parece decir una sola cosa: mejor no hacerla enojar. Es penetrante, fija, casi inmóvil, y esa misma sensación se traslada a su juego. Su rostro cambia poco, los gestos son contenidos y hasta su lenguaje corporal parece encerrado en un espacio pequeño. Puede moverse de un lado a otro en la línea de base, pero los ojos siguen clavados en la pelota y la cabeza permanece en el partido.
Durante buena parte del primer set, esa fijación hizo que la francesa complicara mucho más de lo esperado a Liudmila Samsonova, octava preclasificada del Guadalajara Open. La rusa, número 50 del ranking mundial, terminó imponiéndose 7-6 (6) y 6-2 después de una hora con 54 minutos, pero antes tuvo que sobrevivir a una primera manga en la que Jacquemot estuvo a tres puntos de llevárselo.
Desde el fondo, Jacquemot se veía cómoda. Samsonova intentaba abrirle la cancha, mandándola una y otra vez hacia las laterales, buscando sacarla de ese centro imaginario al que parecía estar anclada. La francesa corría, llegaba y regresaba. Su cuerpo se desplazaba, pero no daba la impresión de perder el orden. En cambio, cuando la rusa conseguía acercarla hacia el centro y colocar la pelota justo enfrente, Jacquemot sufría más para reaccionar con velocidad.
Hubo también un par de saques de Elsa antes del tie break que cambiaron por completo el ritmo de algunos puntos: golpes secos, directos, de esos que descolocan en un instante. Samsonova respondía con profundidad y con una intención clara de sacarla de la zona donde se sentía más cómoda.
El primer set llegó al desempate después de que ambas intercambiaran rompimientos para quedar 5-5. A los 57 minutos de partido, el marcador estaba 3-3 en el tie break y la tensión ya se había instalado en el Estadio Skarch. Desde las gradas aparecieron los gritos: “Allez, allez! ¡Allez, Elsa!”, entre voces de niños y adultos que comenzaron a empujar a la francesa.
Jacquemot respondió. Después de comenzar 0-2 abajo en la muerte súbita, hiló cinco puntos consecutivos y se puso 6-3. Tres oportunidades para cerrar el set. Tres ocasiones para confirmar que esa mirada fija también podía convertirse en ventaja. Pero Samsonova no se fue. La rusa hizo exactamente lo que después explicaría: luchar hasta el final y no regalar puntos.
Entonces llegó el giro. Liudmila encadenó cinco puntos seguidos y arrebató el set 8-6 en el tie break. Fue uno de esos cambios que no sólo mueven el marcador, también mueven el ánimo. Jacquemot había tenido el set enfrente y, de pronto, ya no estaba.
El segundo parcial mostró esa diferencia. Samsonova rompió el servicio de la francesa tres veces y se adelantó 5-0. Elsa todavía intentó reaccionar, sumó dos games consecutivos y buscó recuperar la energía del inicio, pero la rusa ya tenía el partido sujeto.
Hubo un punto que resumió bien el choque de estilos. Samsonova insistió desde la base, justo donde Jacquemot parecía más cómoda. Elsa corrió hacia la red y atacó con fuerza, encontrando un golpe limpio. Pero Liudmila leyó la jugada y mandó la devolución al fondo, volteándole la tortilla cuando la francesa parecía haber tomado la ventaja del intercambio.
Samsonova cerró el segundo set 6-2 y confirmó el pronóstico, aunque sin pasar por encima de su rival durante todo el encuentro. “Creo que en el primer set tuve un poco de suerte, pero traté de luchar hasta el final. Realmente intentaba no rendirme y no regalarle puntos, ese era mi objetivo”, dijo después del partido. También reconoció que Jacquemot suele jugar bien en Guadalajara y que las condiciones de la ciudad favorecen su estilo.
La rusa avanzó así a la segunda ronda, donde enfrentará a la estadounidense Kayla Day. Jacquemot se despidió del torneo después de haber mostrado durante casi una hora esa concentración casi obstinada que la sostuvo punto a punto. Al final, Samsonova encontró la manera de quebrarla: primero en el marcador y después en el ritmo del partido.