Iva Jovic, a las puertas del Top 10, es la primera bicampeona del GDLOpen

Tiempo de lectura: 4 minutosIva Jovic venció 6-4, 6-2 a Peyton Stearns, se convirtió en la primera bicampeona del Guadalajara Open y subirá al No. 13 del ranking WTA.

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La raqueta salió volando antes de que el ruido terminara de caer sobre el Estadio Skarch. Iva Jovic levantó los brazos y, por unos segundos, Guadalajara dejó de ser únicamente el lugar donde había ganado su primer título: se convirtió en la ciudad donde aprendió a repetir la historia.

La estadounidense de 18 años derrotó 6-4, 6-2 a Peyton Stearns en una hora y 26 minutos y se convirtió en la primera bicampeona del Guadalajara Open. Un año después de levantar aquí el primer trofeo WTA de su carrera, Jovic volvió a cerrar la semana sin perder un set y confirmó que esta cancha ya ocupa un lugar particular dentro de su todavía joven trayectoria.

La final no empezó con una exhibición de quiebres, sino con dos jugadoras protegiendo el saque y midiendo hasta dónde podían empujar a la otra. Durante ocho games ninguna consiguió siquiera una oportunidad de break. Stearns buscaba abrir ángulos y cambiar alturas; Jovic respondía desde la base, con esa sensación de profundidad que durante toda la semana convirtió sus golpes en una especie de pared que avanzaba.

Hubo puntos que parecían escaparse por centímetros. Con Iva arriba 6-2, 2-0 y 0-30 en el segundo set, Peyton colocó una pelota pegadísima a la línea lateral: un punto de esos que obligan a mirar dos veces dónde cayó. Poco después, con 2-1 y 30-15, Stearns corrió hacia atrás y encontró un globo que por un instante pareció perfecto; la pelota terminó afuera por la lateral, pero la jugada dejó claro que no iba a entregar la final sin inventar respuestas.

También hubo grietas del lado de Jovic. En una subida a la red, corrió, alcanzó la pelota y la estampó de frente contra la cinta. La red no fue su territorio más cómodo esa tarde. Pero el partido se estaba jugando, sobre todo, en otra zona: en la capacidad de Iva para empujar a Stearns hacia atrás, recuperar la iniciativa y esperar el momento exacto para romper.

Ese momento apareció primero en el noveno game del set inicial. Jovic quebró para ponerse 5-4 y después confirmó con su servicio para cerrar 6-4. En el segundo parcial, la inercia llegó de inmediato: otro break, ventaja de 2-0 y una final que empezó a inclinarse. Stearns sostuvo sus turnos durante varios juegos, pero cuando Iva llegó al 4-2 volvió a apretar. Tuvo triple break point para el 5-2; Peyton salvó opciones, redujo la distancia y obligó a jugar una pelota más. No alcanzó. El tercer quiebre de la noche dejó a Jovic sirviendo por el campeonato.

Entonces aparecieron los nervios. “Triple match point” se leía en las pantallas. Iva falló el saque, Stearns colocó un par de bolas y el cierre dejó de parecer automático. Por un instante, el momento de la verdad quedó sobre la cuerda floja. Jovic necesitó tres puntos de campeonato antes de encontrar el final. Cuando llegó, soltó la raqueta y levantó los brazos. El 6-4, 6-2 ya era oficial: Guadalajara tenía, por primera vez, una bicampeona.

Los números explican parte de la autoridad con la que construyó el triunfo. Jovic rompió el servicio de Stearns tres veces y no concedió una sola oportunidad de quiebre en todo el encuentro. Además, cerró una semana perfecta ante Zeynep Sonmez, Magdalena Frech, Cristina Bucsa y la propia Stearns. Con ello enlazó nueve partidos sin perder en el GDL Open entre 2025 y 2026.

El título también cambia la escala de su temporada. De acuerdo con el comunicado oficial del torneo, Jovic ascenderá tres posiciones y aparecerá el lunes como número 13 del mundo con 2,841 puntos. Todavía no es Top 10, pero la frontera ya está cerca. Y hacerlo con apenas 18 años la coloca dentro de una conversación reservada para ascensos especialmente precoces.

Coco Gauff, por ejemplo, debutó en el Top 10 en 2022 con 18 años y 183 días. Mirra Andreeva lo consiguió aún antes: entró en 2025 con 17 años. La propia WTA recuerda que, en los últimos 30 años, también Martina Hingis, Venus Williams, Anna Kournikova, Serena Williams, Maria Sharapova y Nicole Vaidisova lograron irrumpir en el Top 10 antes de cumplir 18. Jovic todavía no pertenece técnicamente a ese grupo, pero el número 13 la deja a tres lugares de esa barrera y con una señal difícil de ignorar: sus dos títulos WTA los ha ganado en el mismo escenario y antes de cumplir 19.

El año pasado, su victoria en Guadalajara la convirtió en la estadounidense más joven en ganar un título del circuito desde Gauff en 2021 y en la campeona más joven de un WTA 500 desde Martina Hingis en 1998. Esta vez, la historia fue distinta. Ya no llegó como sorpresa ni como promesa. Llegó como campeona defensora, cargó con esa expectativa durante toda la semana y terminó exactamente donde había terminado doce meses antes: con un trofeo entre las manos.

Guadalajara fue el lugar de la primera vez. Ahora también es el lugar de la repetición. Y para una jugadora de 18 años que el lunes amanecerá como la número 13 del mundo, eso empieza a parecer menos una coincidencia y más el principio de algo mucho más grande.

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