Bucsa y Melichar-Martínez conquistan el dobles del GDL Open 2026

Tiempo de lectura: 3 minutosCristina Bucsa y Nicole Melichar-Martínez vencieron 6-2, 5-7 y 10-5 a Momoko Kobori y Peangtarn Plipuech para conquistar el dobles del GDL Open 2026.

Tiempo de lectura: 3 minutos

De repente salía el sol y de repente se escondía. En la cancha pasó algo parecido: por momentos Cristina Bucsa y Nicole Melichar-Martínez parecían tener la final bajo control; unos minutos después, Momoko Kobori y Peangtarn Plipuech cambiaban el ritmo con paciencia, colocación y puntos pensados hasta el último golpe.

La final de dobles del GDL Open 2026 terminó en manos de Bucsa y Melichar-Martínez, que se impusieron 6-2, 5-7 y 10-5 después de 1 hora y 36 minutos en el Estadio Skarch. Pero el marcador final cuenta apenas una parte de lo que pasó: el partido fue un choque entre dos maneras muy distintas de construir el punto.

Bucsa y Melichar-Martínez jugaron duras, rápidas y agresivas. Kobori y Plipuech, en cambio, hicieron de la estrategia su herramienta principal: cambiaron alturas, movieron a sus rivales y buscaron constantemente romper el ritmo. Esa diferencia se volvió evidente desde el primer set. Las máximas favoritas arrancaron con una ventaja de 5-0 y, aunque la dupla asiática alcanzó a reaccionar, el parcial terminó 6-2.

El segundo set fue otra historia. Kobori y Plipuech comenzaron a encontrar huecos, a ensuciar el ritmo de las favoritas y a obligarlas a jugar una pelota más. Se adelantaron 4-1, pero Bucsa y Melichar-Martínez respondieron hasta empatar 5-5. Ahí apareció uno de esos puntos que explican por qué el dobles puede cambiar en segundos.

Con 30-30 y el marcador apretado, Cristina y Nicole respondieron una jugada estratégica con un globo que parecía abrirles el camino. Las cuatro se movían como si el punto estuviera diseñado por capas: primero la colocación, luego la reacción, después la improvisación. Poco más tarde, Kobori y Plipuech recuperaron la iniciativa; una devolución de Melichar-Martínez terminó en la red y las asiáticas encontraron el impulso para colocarse 6-5.

El siguiente game confirmó que la final todavía no estaba cerca de terminar. Kobori y Plipuech sostuvieron la ventaja y cerraron el set 7-5. Señoras y señores: match tie-break.

Ahí el partido volvió a cambiar de temperatura. Literalmente y también en el juego. El sol aparecía por momentos sobre Guadalajara y después se escondía, igual que la seguridad de cada pareja. En el súper tie-break, Kobori y Plipuech dejaron escapar varias pelotas y las favoritas aprovecharon el espacio. Con el marcador 4-3 para la dupla asiática, Bucsa y Melichar-Martínez encadenaron seis puntos consecutivos y se colocaron 9-4.

La estrategia que había mantenido vivas a Kobori y Plipuech durante el segundo set ya no alcanzó para contener la presión. Bucsa y Melichar-Martínez dejaron de conceder margen, atacaron antes y obligaron a sus rivales a jugar desde posiciones incómodas. El cierre llegó 10-5 y, apenas terminó el último punto, Cristina y Nicole se abrazaron en medio de los aplausos del estadio.

Fue el primer título de Bucsa y Melichar-Martínez como pareja en esta temporada. Para la española significó su noveno trofeo de dobles y el tercero conseguido en México; para la estadounidense, el número 20 de su carrera en la modalidad.

Kobori y Plipuech se quedaron sin el título, pero llevaron la final hasta el límite desde una fórmula distinta: menos fuerza bruta, más lectura del espacio. Bucsa y Melichar-Martínez contestaron con potencia, experiencia y una aceleración final que resolvió el partido.

Así terminó la final de dobles en Guadalajara: con cuatro jugadoras proponiendo dos formas de entender la cancha, un cielo que cambiaba a cada rato y un súper tie-break que decidió quién levantaba el trofeo.

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