Trías, la voz más radical de la montaña latina

Tiempo de lectura: 5 minutosel Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2025 a la escritora Fernanda Trías, por su novela El monte de las furias.

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El Premio Sor Juana consagra por segunda vez la obra feroz y luminosa de la autora uruguaya

En un gesto unánime y luminoso, el jurado compuesto por Giselle Etcheverry Walker, Patricia Córdova Abundis y Julián Herbert decidió otorgar el Premio de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2025 a la escritora Fernanda Trías, por su novela El monte de las furias. La entrega se realizó el miércoles 3 de diciembre en la 39 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El acta del jurado describe la obra como “una novela que se enraíza en la tradición narrativa latinoamericana, reconfigurándola mediante un excepcional punto de vista femenino, lleno de bichos y raíces”.

El dictamen traza con precisión el mapa emocional que sostiene la novela: la vida de una mujer en la montaña, la polvareda de los escombros urbanos, la montaña sangrante, el erotismo como grieta y un paisaje interior tejido de violencia, insectos, humedad y silencio. La autora lo dice con claridad desde el escenario:

“Recibir un reconocimiento como este es sin duda una alegría enorme, pero esa misma alegría trae colgando otras palabras. Responsabilidad, tal vez, exigencia, expectativa. Después de recibir este mismo premio en 2021 por Mugre rosa, volví a mi casa a seguir escribiendo, pero ahora con esa responsabilidad, que era un regalo hermoso de ustedes, pero que también podía convertirse en un regalo difícil.”

El monte de las furias es, en apariencia, una narración íntima, pero desde sus primeras páginas emerge un testimonio dentro de un volcán que omnisiente que vigila todo. La novela es cuerpo, paisaje, deterioro. Una montaña viva que atraviesa a su narradora como una segunda madre: la humedad, los insectos, el lodo, las plantas que brotan de grietas invisibles en sus manos. En la voz de Fernanda Trías, cada oración florece de raíces viejas.

Para el lector, el ingreso a esta obra es una caída suave y profunda. No se siente como una lectura que empieza y termina, sino como un sendero que avanza en el parteaguas. Una zona umbría, como la del fuego sin forma. Fernanda lo expresa así:


“El monte de las furias fue el resultado de continuar una búsqueda de un decir poético, pero asumiendo nuevos riesgos que me pusieran en el borde, al borde, de una caída estrepitosa o bien de una peripecia emocionante. Creo que ese estado de riesgo es un buen lugar para una escritora como yo, y espero no sentirme nunca demasiado cómoda en la escritura, desacomodarme primero para incomodar después.”

Quien se acerque a El monte de las furias será digerido por la montaña implacable. La técnica de Trías es perfecta, poética y libre, es precisa, equilibrada, musical. Cada frase está cortada con una tijera invisible. La costura que une los planos —el cuerpo y el entorno, el recuerdo y lo que nunca pasó— se sienten como una sola línea temporal compostada. La sinestecia se impone: es humeda, huele, roza, cruje.

La protagonista habita acompañada de voces subterráneas: es una estela femenina que resuena. Las mujeres en su linaje han sido también invisibles, desplazadas, deseantes. En esa atmósfera aparece una escritura consciente de sus símbolos, sus heridas, sus posibilidades:

“Yo escribo porque sí, no porque haya pasado algo en mi vida, sino por lo contrario, porque nada ha pasado y lo único que pasa es esto. Mi lucha con las palabras, mis propios pensamientos. La primera transgresión es apropiarse de los símbolos de los hombres. La segunda, inventar una lengua propia, híbrida, bastarda.”

Este reconocimiento reafirma la apuesta del Premio Sor Juana Inés de la Cruz por narrativas que cruzan el cuerpo con la lengua, el paisaje con la resistencia. Fundado en 1993 por la escritora nicaragüense Milagros Palma, y patrocinado por el Claustro de Sor Juana, este galardón ha celebrado a autoras como Cristina Rivera Garza, Margo Glantz, Gioconda Belli, Lina Meruane y Camila Sosa Villada. Este año, además, el jurado otorgó una mención honorífica a la argentina Adriana Riva por su novela Ruth, por abordar con sensibilidad los márgenes de la representación literaria de la vejez femenina.

Trías, nacida en Montevideo en 1976, ha publicado Cuaderno para un solo ojo, La azotea, La ciudad invencible, No soñarás flores y Mugre rosa. Sus libros han sido traducidos a más de quince idiomas y han recibido premios como el National Book Award (finalista), el Premio Bartolomé Hidalgo y el British PEN Translates Award.

En El monte de las furias, lo que podría entenderse como una disertación sobre la sensibilidad ecológica toma forma narrativa. La autora lo explica desde su propia conciencia del lugar de la naturaleza en la escritura:


“La naturaleza, no como telón de fondo del accionar del hombre, sino como parte integral del relato. Y qué bueno, en realidad, qué bueno que el mundo sea cada vez más amplio, y no al contrario. […] Un desplazamiento de la distopía hacia un horizonte más utópico, en el que imaginar, ya no una convivencia armónica con la naturaleza, sino un vínculo radicalmente horizontal con otra forma de vida más que humana.”

La entrega del Premio Sor Juana Inés de la Cruz a Fernanda Trías se llevó a cabo el miércoles 3 de diciembre de 2025, con un auditorio Juan Rulfo colmado de mujeres y hombres avidos de la lucides de la escritora uruguaya, consagrada en la voz más radical de la montaña latinoamericana.

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