
Esa última noche de FIM2025, texturas y escenario
Tiempo de lectura: 3 minutosLa FIM 2025 nos regaló una noche de alto contrastante, la música independiente vive uno de los mejores momentos en su evolución.
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En colaboración con Ignacio Montes @igneo.fa
Con todo listo en el Festival PortAmérica Latitudes. La FIM 2025 nos regaló una noche de alto contrastante, donde cada artista se presentó demostrando que la música independiente vive uno de los mejores momentos. Este showcase nos dejó momentos de mucha conexión, con artistas que viven y transmiten su esencia desde el escenario.
Una voz tersa desde Puerto Rico a veces, menos es más. La primera artista de la noche lo dejó claro con solo su guitarra y una voz que acariciaba el aire del C3. Su sonido fue potente, logrando que incluso los más dispersos en la audiencia se detuvieran a escuchar. Su presencia escénica nos hizo gravitar en ella, y aunque la instrumentación era mínima, no necesitaba más para hipnotizar a los presentes.
Caren y Los Remedios: cumbia y trip hop en un solo golpe Desde León, Guanajuato, y con integrantes de la Ciudad de México, Caren y Los Remedios trajeron una mezcla inesperada pero magnética de cumbia con toques de trip hop. La vocalista brilló con fuerza, dominando la escena con carisma y presencia, mientras que el bajista y el tecladista, aunque constantes en la base sonora, no lograron aportar ese extra que a veces se espera en un show en vivo. Sin embargo, la reacción del público fue clara: la combinación de sonidos pegajosos y ritmos electrónicos funcionó.
La Muchacha: trovadora con alma rebelde desde Colombia, La Muchacha nos regaló una presentación íntima pero poderosa. Armada únicamente con su guitarra y su voz, nos llevó por un viaje sonoro entre la trova y matices urbanos, con un dominio del ritmo que atrapó desde el primer acorde. Pero más allá de la música, lo que realmente impactó fue su discurso: una postura firme de lucha y revolución que resonó en la parte más combativa del público. Su autenticidad y compromiso con su mensaje hicieron que su presentación trascendiera más allá de la tarima.
Américojones: rock con sintetizadores, pero sin sorpresa. El rock sigue siendo un idioma universal, pero no siempre logra innovar. Américojones, con sus sintetizadores y bases rítmicas marcadas, sonó bien, pero dejó una sensación de déjà vu. Cuatro integrantes, buena ejecución, pero sin el empuje necesario para destacar en un mar de propuestas similares. Una banda correcta, pero sin un sello distintivo que los diferenciara del resto.
BB Asul: versatilidad y actitud desde Argentina. Si hay algo que distingue a BB Asul, es su capacidad para transformar su sonido constantemente. Como solista, logra explorar diferentes formas musicales con naturalidad, demostrando una versatilidad que pocos artistas logran. Pero más allá de su propuesta sonora, su personalidad fuerte es lo que realmente da peso a su trabajo. Desde su presencia en escena hasta la forma en la que interactúa con el público, BB Asul es una artista que se adueña del espacio.
Erick: mensajes positivos en tiempos adversos. Desde México, Erick llegó con su guitarra y su voz, pero su mayor impacto no estuvo solo en su musicalidad, sino en la intención detrás de sus letras. Con canciones llenas de mensajes de crecimiento y resiliencia, abordó temas como el desamor desde una perspectiva sanadora, ofreciendo al público algo más que simple entretenimiento: una dosis de inspiración.
El último showcase de FIM 2025 fue un reflejo de lo diverso y vibrante que es el panorama musical independiente. Desde presentaciones minimalistas pero profundas hasta mezclas sonoras inesperadas, la noche estuvo llena de matices. Algunos artistas destacaron por su autenticidad y conexión con el público, mientras que otros aún buscan esa chispa que los haga inolvidables. Lo cierto es que la música sigue siendo un espacio de exploración, y en eventos como este, somos testigos del camino que cada artista va construyendo.
